A sus 57 años sigue apostando por una combinación de alimentación consciente, hidratación y descanso que le permite afrontar sus compromisos con energía. No se trata de una fórmula mágica ni de restricciones extremas, sino de costumbres que ha ido incorporando con el tiempo y que priorizan sentirse bien por dentro.
Su enfoque del bienestar va más allá de la apariencia. Según ha explicado, mantener ciertas rutinas le ayuda a disponer de vitalidad para su trabajo. El desayuno ocupa un lugar central en esa organización diaria, una comida que procura no omitir. ¿No resulta inspirador ver a alguien con una carrera tan exigente cuidando estos detalles básicos?
Cómo empieza su jornada: hidratación y opciones proteicas
La primera costumbre del día, según sus propias palabras, consiste en tomar agua tibia con limón al despertar. Después llega el desayuno, que puede variar. Entre las alternativas habituales se encuentran un batido o una combinación de aguacate con huevos. Estas opciones le permiten incorporar proteínas y grasas saludables desde primera hora.
En ocasiones prepara huevos con aguacate y pan. Para aumentar la proteína, a veces añade una o dos claras extra a la mezcla antes de cocinarla. Luego acompaña el plato con pan, aguacate, un poco de aceite de oliva, sal y pimienta. Otra posibilidad que ha mencionado es la avena, a la que añade claras de huevo batidas al final de la cocción. De esta forma transforma un alimento clásico en una opción más completa.
¿Quién no valora un desayuno que aporte energía sin complicaciones? Aniston ha insistido en que su alimentación no sigue reglas rígidas. Prefiere el equilibrio general antes que prohibirse alimentos concretos.
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Frutas, verduras, mucha agua y espacio para los gustos personales
En el resto de su dieta concede importancia a los productos frescos. Intenta consumir tantas frutas y verduras orgánicas como sea posible y mantiene controlado el azúcar. La hidratación es otro pilar: procura beber “toneladas y toneladas de agua” a lo largo del día. El café, en cambio, lo limita normalmente a una sola taza diaria.
El descanso también forma parte de su rutina. Dormir bien resulta fundamental para ella, especialmente con horarios que pueden cambiar por motivos laborales. Al mismo tiempo, deja espacio para los caprichos. Ha reconocido debilidad por los chips de tortilla caseros, sobre todo cuando están crujientes. También disfruta de tacos suaves, pasta carbonara o helado de yogur en ocasiones.
¿No es más realista una alimentación que permita estos momentos de disfrute? Aniston parece defender hábitos sostenibles en lugar de una disciplina extrema. Combina proteínas, productos frescos, hidratación y actividad física con la posibilidad de disfrutar de lo que le gusta de vez en cuando.
Su mensaje general se centra en el equilibrio: no busca un único alimento milagroso, sino una rutina que le permita sentirse bien y afrontar mejor su día a día. El desayuno puede ser un batido, huevos con aguacate o avena enriquecida, pero el principio se mantiene. Priorizar alimentos que aporten energía y mantener variedad. Así, a los 57 años, continúa siendo un referente de cuidado personal sin renunciar a la naturalidad.






