En un escenario tan icónico como el Hollywood Bowl de Los Ángeles, Miley Cyrus dedicó unas palabras cargadas de emoción a su madrina, la legendaria cantante de country Dolly Parton, durante uno de sus recientes conciertos. La intérprete de Flowers confesó al público que ambas mantienen un vínculo que trasciende la vida terrenal: “Somos eternas. Nada en esta vida podrá separarnos. Voy a volver a verla y no puedo esperar, porque la echo de menos”. ¿Quién no ha sentido alguna vez esa necesidad de sentirse acompañado por alguien que ya no está físicamente cerca? Cyrus, visiblemente afectada, subrayó que Parton sigue presente en su día a día de una forma incluso más intensa que antes.
El lazo entre ambas se remonta a mucho antes del nacimiento de Miley. Su padre, Billy Ray Cyrus, había compartido escenarios con Parton en la década de 1990, forjando una amistad que llevó a pedirle que fuera la madrina de su hija mayor. Parton aceptó ese papel y lo mantuvo hasta el final. La diferencia de edad nunca fue un obstáculo para construir una relación cercana y llena de momentos privados que Cyrus ha preferido guardar en su intimidad. Desde la muerte de Parton, el pasado 25 de agosto a los 80 años tras una breve batalla contra el cáncer, la cantante ha reiterado en varias ocasiones la importancia de esa figura en su vida.
La señal que Miley interpretó como un mensaje
Durante el mismo show, Cyrus compartió una anécdota personal que, según contó, le confirmó la presencia de su madrina. Explicó que en casa tiene un maniquí de Dolly que esta le regaló por Navidad, vestido y construido a su imagen. En un momento de soledad, puso la canción Jolene en el móvil frente al maniquí, encendió una vela y dejó una flor. Entonces pidió, en voz baja o en su pensamiento, que si Parton estaba allí, hiciera parpadear las luces del pasillo. Según relató, las luces comenzaron a hacerlo. Su pareja, Maxx Morando, fue testigo del parpadeo, aunque no conocía la petición exacta de Cyrus. “Sé que está aquí conmigo esta noche”, afirmó la cantante. ¿Acaso no buscamos todos alguna vez esas pequeñas señales que nos reconectan con quienes hemos perdido? Para ella, ese episodio fue suficiente para sentir esa compañía.
Un recuerdo compartido y el consuelo del escenario
Cyrus también recordó que el Hollywood Bowl había sido el único lugar donde vio a Parton actuar como una espectadora más, años atrás. En el concierto, interpretó Jolene bajo una gran imagen de la reina del country y dedicó el espectáculo a su memoria, asegurando que nada podría separarlas. En un tono más ligero, bromeó con que se sentía mal por haber dicho una palabra fuerte, imaginando que Parton le reprendía con cariño, como si aún estuviera a su lado. La artista ha insistido en que, aunque el dolor es profundo, prefiere canalizarlo creando música y siguiendo adelante, tal como cree que su madrina habría deseado. Al final, el público acompañó ese homenaje con una mezcla de emoción y respeto por un vínculo que, según Cyrus, permanece intacto. ¿No resulta reconfortante pensar que algunas conexiones pueden seguir vivas de esa manera?
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